jueves, 15 de noviembre de 2012

Mi nuevo libro con historias de Navidad

RESEÑA, PRÓLOGO Y CONTRATAPA 
DEL LIBRO 
MÁGICA NAVIDAD
24 cuentos para leer en diciembre
EDITORIAL DUNKEN
En este libro he reunido todos mis cuentos de Navidad publicados, y ha incorporado otros inéditos que escribí expresamente para completar el número alegórico de veinticuatro. Esa cifra tiene un propósito: ofrecer una lectura para cada día de diciembre, desde el primero hasta que llegue la Nochebuena.
“Permítanme que haga una mención especial a mis cuentos de Navidad ─escribí recientemente en un artículo publicado en este blog─: es lo único que me enorgullece de todo lo que he escrito. Amo esas pequeñas narraciones porque sé que con ellas toqué el corazón de mucha buena gente. Escribí veinticuatro cuentos de Navidad (acabo de terminar los cuatro últimos), todo un récord cuantitativo en ese género literario que el tratadista francés Louis Vax definió como “fantástico edificante”, y que han abordado casi todos los grandes escritores, aunque ninguno le dio demasiada importancia, con excepción de Dickens y Emilia Pardo Bazán. Me propongo reunirlos todos en un libro de próxima aparición.
Ese libro prometido ya está en las librerías. Desfilan por estas historias personajes de todas las condiciones humanas: pobres y acomodados, ancianos, jóvenes y niños, solitarios, melancólicos y marginales, todos ubicados en el mundo real, con sus problemas y angustias terrenales, hasta que se cruzan en una Navidad con un fenómeno extraordinario. No faltan los animales y hasta los seres sobrenaturales, todos en tramas que emocionan e inducen a la reflexión. He intentado que estos cuentos nos hagan volver al mundo de la niñez, nos lleven a recorrer la vieja calle y a sentarnos de nuevo en aquella mesa grande de Nochebuena compartida con nuestros padres y abuelos, en un vuelo mágico hacia los recuerdos.
El periodista y antólogo literario Miguel Vendramin me honró accediendo a escribir la contratapa de esta edición:


CONTRATAPA 
“El escritor y periodista Enrique Arenz se caracteriza por escribir, desde hace tiempo, un cuento de Navidad anual. Lo publica en diciembre, un domingo antes de esta festividad, en La Capital, el diario más importante de la ciudad de Mar del Plata, donde vive.
“Contrariamente a lo que sucede en los países anglosajones, no es habitual en el ámbito rioplatense escribir  este tipo de relato, salvo contadas excepciones, como los “Cuentos de Nochebuena” (1946) del escritor uruguayo Augusto Mario Delfino, que vivió y murió en nuestro país, o dos excelentes cuentos del recordado Manuel Mujica Lainez.
“Enrique Arenz reúne en este libro  24 cuentos- uno por cada día de los veinticuatro que preceden a la Navidad- en los que están presentes tres virtudes  que son el espíritu de estas Fiestas: fe, esperanza y caridad. La soledad, el desamor, los chicos de la calle, las villas miserias, el abandono de los jubilados o el contraste entre quienes tienen mucho y aquellos que no tienen casi nada, son la materia que componen la mayor parte de estos relatos. Pero la imaginación  y la destreza narrativa del autor logran darle, sin excepción, un giro que sorprenderá al emocionado lector.
“Enrique  Arenz  logra  en estos cuentos mantener la magia siempre renovada de la Navidad, en la que aún los milagros pueden ser posibles”

Miguel Vendramin
 

Prólogo del autor

ADVIENTO: UN TIEMPO DE PRODIGIOS Y MISTERIOS


Navidad es un tiempo mágico que comienza el primer domingo de Adviento, cuatro semanas antes del 25 de diciembre.
La experiencia nos enseña que Adviento es la época de los milagros precedidos o rodeados de misteriosos acontecimientos. Varias leyendas antiguas nos dicen que entre los mensajeros celestes hay una legión especial: la de los ángeles de la Navidad. Otras opiniones sostienen que todos los ángeles reciben por igual la misión de bajar a la Tierra a partir del primer domingo de Adviento para asistir a las personas que están en dificultades.

Lo curioso es que estos heraldos adoptan diversas formas para cumplir sus difíciles, y en muchas ocasiones, imposibles misiones. A veces toman la apariencia de un ser humano normal, generalmente un mendigo, un anciano, un niño. Siempre de aspecto humilde y sencillo. En la Navidad, invariablemente, predomina la humildad y la simpleza, porque, como escribió el poeta francés Paul Claudel, “Navidad es humildad: la humildad maravillosa de un Dios que desciende del cielo por amor y se hace carne humana”.

Otras veces, y es curioso la cantidad de casos que se han reportado, tienen la forma de animales (particularmente perros y gatos), a cuyos gestos, miradas y actitudes hay que estar en esos días muy atentos.

Si es que han venido a ayudarnos, seguramente en algún momento del Adviento se nos van a cruzar. Casi nunca nos anuncian que están aquí, somos nosotros los que debemos descubrirlos, y para lograrlo tenemos que tener el corazón abierto a las manifestaciones sobrenaturales. Lo peor que nos puede ocurrir es que estemos distraídos, escépticos o tan absortos en nuestros intereses terrenales, que dejemos pasar a ese mensajero sin notarlo.

Por eso la antigua tradición europea indica que cada domingo de Adviento debemos encender una vela en nuestros hogares. Es una manera de recordarnos a nosotros mismos que en ese instante lo terrenal y lo sobrenatural se están superponiendo para producir sucesos extraordinarios.
Por mi oficio he escuchado infinidad de historias de Navidad ─de hecho muchos de los cuentos de este libro están inspirados en experiencias verdaderas (tres de ellas, personales) ─y puedo asegurar que los milagros son reales y que suelen producirse durante las semanas previas a la Nochebuena. Definitivamente los milagros de Navidad existen.

 La modesta pretensión de este libro es ofrecer una lectura para cada día de diciembre, hasta que llegue Nochebuena. Aquí se han reunido todos mis cuentos de Navidad, los que fueron publicados y los que escribí especialmente para completar esta colección. Son veinticuatro historias para reflexionar, emocionarse, sonreír y mantener en alto el espçiritu navideño durante el mes más esperado del año.

                                                                

Este libro se puede comprar en las siguientes librerías:
En ciudad de Buenos Aires:
Editorial DUNKEN, Ayacucho 357 (a media cuadra de Corrientes).

En Morón:
Vuelo nocturno libros, 25 de  mayo 362


En Mar del Plata:
Fray Mocho, Belgrano 2877, entre H. Yrigoyen y Mitre.
Polo Norte, calle San Luis 1745, entre Peatonal y Rivadavia.
Polo Norte, Av. Constitución 6843.
Ilusiones, La Rioja 2379.
Libros de Arena, Rivadavia 2724

Compra telefónica: Desde el interior lo pueden comprar telefónicamente al (011) 4954-7770. La editorial se los envía por Correo Argentino a pagar contra reembolso. El libro cuesta $70, y los costos de envío, $ 40.

También se puede comprar por Internet en el sitio de la Editorial Dunken


184 páginas  $70 | u$s 17,50 | € 14,00


martes, 21 de agosto de 2012

Del libro de cuentos "No confíes en tu biblioteca"

TRES MENSAJES PARA ALEJO TERBONER


Cuento de
Enrique Arenz


Se trata de un cuento relativamente largo que pertenece al género de ciencia ficción, aunque tiene un final contaminado con cierta perspectiva paranormal. La acción transcurre en la ciudad de Lujan. La imagen corresponde a uno de los vitrales de la Basílica de Nuestra Señora de Lujan en cuyo interior transcurre la escena más importante.


“La vida de cada hombre es un
camino hacia sí mismo, el intento de un camino.
Ningún hombre ha llegado a ser él mismo por completo.”
Hermann Hesse


Primer mensaje

De:           “Dr. Alejandro Terboner”
Para:        Alejo <alejoterboner@gmail.com>
Enviado:  Jueves, 4 de febrero de 3043
Asunto:    Muy importante.

Alejo, confío en que tu espíritu abierto y tu atracción por los sucesos extraños te harán leer hasta el final esta carta cuyo objetivo es ponerte sobre aviso de ciertos acontecimientos que deberás evitar.
Empezaré por decirte que estoy en el año 3043.
Sí, Alejo, leíste bien: año 3043, cuarto milenio. Este mensaje viene desde tu futuro, y en el momento de escribirlo ¡tengo 1.083 años de edad!

(Prohibida su reproducción)

viernes, 10 de agosto de 2012

Clarín vuelve a injuriar al ingeniero Alsogaray



EL SEÑOR RICARDO KIRSCHBAUM, EDITOR RESPONSABLE DEL DIARIO CLARÍN, HA INJURIADO POR CUARTA VEZ EN LA COLUMNA “Del Editor al lector" (cliquear) LA MEMORIA DEL INGENIERO ÁLVARO C. ALSOGARAY A QUIEN INSISTE EN VINCULAR CON LA DICTADURA MILITAR A PESAR DE QUE FUE EL ÚNICO POLÍTICO QUE SE OPUSO PÚBLICAMENTE AL GOLPE DE MARZO DE 1976.

 

En la edición de Clarín del 9 de agosto el periodista menciona críticamente al vicepresidente Boudou y al jefe de la AFIP Ricardo Echegaray y, como ya es una idea obsesiva que lo atormenta, no puede evitar recordar el intrascendente paso juvenil de estos dos oportunistas por la filas de la UCeDé marplatense, como tampoco pierde la ocasión de ofender la memoria del ingeniero Alsogaray en una frase mentirosa y lamentable:

«Ambos vienen de Mar del Plata, donde simpatizaron con el ultraliberalismo de Alvaro Alsogaray, al que hoy denostan (sic), en tiempos en que esa franja política consideraba que Videla y Massera, por ejemplo, eran “presos políticos” y se exhortaba a visitarlos en la cárcel de Magdalena, donde estaban detenidos luego de la histórica condena en tiempos de Raúl Alfonsín»
El 27 de febrero del año pasado refuté otra nota similar firmada por este mismo periodista mediante un artículo publicado en mi blog con este título: ¿Porqué Clarín ataca falsamente a Alsogaray? (cliquear). Era la tercera vez que lo hacía, y no publicaron una carta de lectores que les hice llegar. Ahora la afrenta se repite por cuarta vez, y como las anteriores, absolutamente innecesaria, gratuita y ajena por completo al contexto y tema tratado.
Formularé una pregunta: ¿Nadie en el diario le hace entender al señor Kirschbaum que todo lo que dice de Alsogaray es una falsedad insostenible? ¿Ningún superior le recuerda que jamás la UCeDé habló de “presos políticos” y que nunca, jamás, ni el partido ni Alsogaray pidieron o aconsejaron visitar a los ex comandantes en el penal de Magdalena, aunque algunos afiliados quizás lo hayan hecho a título personal? ¿Ninguno de los periodistas sobresalientes y bien informados de ese diario, que sin duda los tiene y los leemos con placer (Bonellí, Van der Koy, Osvaldo Pepe, Julio Blanck), se toman la higiénica molestia de informar a su colega que el bloque de la UCeDé votó unánimemente en contra de las leyes de Obediencia debida y de Punto Final, actitud que le valió que muchos militares amigos le dieran vuelta la cara? Alsogaray fundamentó ese voto y su discurso puede leerse en el diario de sesiones. ¿Ningún superior como el señor Magnetto o la señora de Noble, que son sobrevivientes de viejas batallas políticas y comerciales lo llaman a sus despachos para reconvenirlo y recordarle que el mismo diario Clarín publicó en su tapa del 21 de marzo de 1976 dos fotos: una de Alsogaray y otra de Jacobo Timerman junto a una nota en la que se informaba que el primero había emitido un largo comunicado de prensa en el que exhortaba a los militares a reflexionar y no provocar lo que él consideraba un innecesario golpe que finalmente se produjo tres días más tardes, mientras Jacobo Timerman guardaba un sugestivo silencio?
Con respecto a los trágicos sucesos de los ’70 la UCeDé y Alsogaray siempre sostuvieron que debían investigarse y  juzgarse teniendo presente que se había tratado de una guerra contra el terrorismo en la que se cometieron terribles excesos. De un bando y del otro. Alsogaray lo decía claramente: el terrorismo inició una guerra contra la Argentina para tomar el poder y las autoridades reaccionaron con un plan que diseñó el propo gobierno peronista y que, después del 76, continuaron los jefes miliares, y que, como en toda guerra, se cometieron crímenes que deberán ser juzgados y castigados, pero siempre con una visión objetiva en la búsqueda de la verdad completa, no parcial y revanchista como la que se está haciendo actualmente. Mucha gente en la Argentina piensa así, aún cuando son acaso lectores de Clarín, no son liberales ni votaron jamás a la UCeDé. Es un punto de vista válido y respetable, silencioso y posiblemente mayoritario, que quiere Justicia y no venganza.Y, más que nada, anhela reconciliación y paz.
Clarín no tiene autoridad moral para opinar sobre aquellos penosos acontecimientos y menos para sobreactuar su antiprocesismo, por varias razones, pero la principal es el silencio sepulcral que guardaron sus cautelosas páginas durante los seis años de la dictadura. Hubo diarios como La Prensa y Buenos Aires Herald que ya en 1977 publicaban las primeras listas de desaparecidos, y el periodista Manfred Schöenfel escribía casi todos los días en La Prensa artículos vibrantes y estremecedores por su valentía instando sin eufemismos a las fuerzas armadas a dejar de hacer desaparecer gente.
Mientras estos héroes del periodismo se jugaban la vida y recibían amenazas y atentados; mientras el Ingeniero Alsogaray criticaba en La Prensa el ruinoso plan económico de Martínez de Hoz y padecía el infortunio familiar de perder a un sobrino que equivocadamente se había enrolado en un grupo subversivo y murió en la selva tucumana, ¿qué hacía Clarín? No sólo callaba, también cerraba buenos negocios como socio del Estado.
Ricardo Kirschbaum califica de “ultraliberal” al ingeniero Alsogaray. Acá sí que le erró feo al vizcachazo. Demostró muy poca versación acerca las teorías políticas y económicas contemporáneas.  Esa acusación le habría causado mucha gracia el ingeniero, porque si algo no figuraba en su diccionario era la palabra “ultra”, ni en política ni, menos que menos, en economía. Él era un apasionado cultor y divulgador de la Economía Social de Mercado (la doctrina que siempre figuró en la plataforma y documentos oficiales de la UCeDé), una línea moderada y políticamente realista del liberalismo que admite ciertas intervenciones del Estado llamadas “intervenciones conformes”.  (Tendencia con la cual muchos liberales ortodoxos nunca estuvieron de acuerdo y que por eso no participaron de las actividades de la UCeDé o lo hicieron muy marginalmente)
Esta ligera afirmación revela que el señor Kirschbaum  a pesar de ser un periodista de política en el diario más vendido del país (vendido en el sentido de ventas de ejemplares, se entiende) nunca leyó los textos de Röpke, de Ludwig Erhard, de Jacques Rueff, de Luigi Einaudi y de muchos otros pensadores cuyas ideas liberales, reelaboradas con sorprendente visión política, rescataron a la Europa de la posguerra. (¿O alguien creé que Alemania, Italia o Francia se levantaron con ideas socialistas?)
Ese era el sueño de Álvaro Alsogaray. Ese era el destino que quería para la Argentina. No lo logró a pesar de los esfuerzos de toda una vida, como tampoco pudo evitar el golpe del ’76. Pero se ganó el respeto de los argentinos honorables y cultos y un lugar en la historia de la docencia política y económica que nadie tiene el derecho de bastardear con un relato falso.
Señor Kirschbaum, le pido con humildad que respete la memoria del ingeniero Alsogaray y evite zaherir a dos millones de argentinos que lo votaron y a muchos miles de discípulos suyos que hoy continuamos divulgando sus esclarecidas ideas. Tal vez usted sienta un fuerte rechazo ideológico y personal por Alsogaray y necesita criticarlo. Es su derecho, y sin duda encontrará muchos aspectos criticables, legítimamente criticables, pero sin faltar a la verdad. Eleve la calidad de sus argumentos.

(Se permite su reproducción
Se ruega citar el sitio del autor www.enriquearenz.com.ar)


Otros artículos del autor sobre Álvaro C. Alsogaray: 

viernes, 3 de agosto de 2012

Entre el abolicionismo y la venganza


¿NO HAY REINSERCIÓN SOCIAL PARA 
LOS MILITARES ANCIANOS?

Por Enrique Arenz
Víctor Hortel es el director penitenciario que lleva a pasear a los condenados por los populosos y festivos “actos culturales” kirchneristas organizados por el insólito “Vatayón militante”. Hortel dice, y Cristina lo ha respaldado expresamente, que lo hace para que los presos se resocialicen o reinserten en la sociedad. Y en una reunión grabada expuso claramente sus ideas abolicionistas: "No debe haber mejores cárceles sino menos cárceles". El abogado penalista que piensa así es nada menos que el funcionario que dirige el sistema penitenciario federal. Y lo que es más grave: los jueces de sentencia le han estado respondiendo disciplinadamente.
Pues bien, este señor fue el mismo que hizo trasladar a Videla desde Campo de Mayo a Marcos Paz, "para que no haya privilegios", justificó. Verdadero acto fallido que desnudó su amor por los criminales y su desprecio profundo por todo aquel que vista un uniforme.
Yo a Videla no lo defiendo. Los que me conocen saben que como seguidor del ingeniero Alsogaray censuré el golpe del 76 que jamás debió llevarse a cabo, y que como columnista de opinión económica critiqué en “Correo de la Semana” de Francisco Manrique y otros medios gráficos la desastrosa política económica de Martínez de Hoz, bastante parecida a la que tenemos ahora: inflacionaria, dispendiosa, coercitiva y con rígidos controles y fuerte retraso cambiario. (Hacer clic para leer dichas notas). Pues bien, tengo autoridad moral para decir esto: el general Videla fue el principal organizador de ese golpe innecesario, y, ¿qué duda cabe?, el máximo responsable de los bárbaros métodos utilizados para reprimir el terrorismo.  
Pero Videla tiene 85 años y la ley prevé condiciones de prisión atenuadas para los ancianos. Entre estas condiciones está la prisión domiciliara que no es ningún privilegio sino un legítimo derecho establecido por la ley. Privilegios son los que el señor Hortel, que se autodefine como "un negro de mierda peronista", les ha venido concediendo al baterista de Callejeros, a un barrabrava asesino y a otros presos kirchneristas de similar peligrosidad.
El pretexto es la reinserción social. Muy bien, supongamos que se trata de un objetivo loable que, según las formas, todos podríamos llegar a compartir. Pero hagámonos una pregunta honesta: los militares condenados por delitos de lesa humanidad, muchos de los cuales tienen más de ochenta años y llevan décadas entre rejas, ¿no tienen el mismo derecho de reinsertarse en la sociedad?  Los están dejando morir en la cárcel, no reciben atención médica con la celeridad necesaria que resulta impracticable por el lento sistema de seguridad carcelario, y ya fallecieron en penosas y humillantes condiciones de cautiverio ciento sesenta y cinco viejos. (Datos confirmados al 7/8/12)
Y no estoy insinuando que no se merezcan las condenas que recibieron ni los estoy exculpando de sus graves responsabilidades, sobre todo a los oficiales superiores que eran los que mandaban y sabían muy bien lo que hacían. Pero es un deber moral preguntarnos: ¿por qué algunos condenados tienen derechos de reinserción social, aunque hayan quemado viva a la esposa, mientras que otros son destinados a morir miserablemente en un calabozo?

  
Me llama la atención que los actuales mandos de las fuerzas armadas, la oficialidad joven, las nuevas promociones, sus familias e instituciones que los agrupan, acepten silenciosamente este inhumano castigo. Parecería que se han desentendido de sus camaradas en desgracia, que sólo se preocupan por sus ascensos e internas y que no tuvieran otro objetivo que sobrevivir al estilo Scioli, haciendo silencio y agachando la cabeza. Y también me llama la atención que el periodismo independiente (con excepción de La Nación, que ha publicado editoriales valientes) no haga jamás un comentario sobre esta discriminación legal que beneficia a unos presos con fiestas murgueras que hieren a las familias de sus víctimas, y perjudica a otros con un ensañamiento feroz.
Es evidente que los militares en actividad temen recibir el rayo del escarmiento Kirchnerista, y que al periodismo no oficialista, que tiene mucha cola de paja, lo aterra ser señalado como apologista del proceso militar. Pero no se trata de levantarse en armas ni de hacer planteos reivindicativos del mal llamado "terrorismo de Estado" ni de organizar conspiraciones destituyentes. Simplemente hay que hablar, hay que decir las cosas como son. Hay que peticionar, razonar en voz alta, denunciar las injusticias. Las fuerzas armadas debieran hacerlo institucionalmente; el periodismo, periodísticamente. Si estamos en democracia, por muy autoritario y prepotente que sea este gobierno, por mucho que nos meta miedo, hay que hacer coraje y decir lo que pensamos sin ponernos a calcular las consecuencias.
No podemos permanecer indiferentes y consentir calladamente que sigan muriendo ancianos militares en calabozos supervisados por este “negro de mierda peronista”, porque eso no es Justicia, eso es venganza, y de la peor especie. 
(Se permite su reproducción. Se ruega citar este blog)

sábado, 26 de mayo de 2012

Libros digitales para bajar gratuitamente

SIETE LIBROS DE ENRIQUE ARENZ

Con la reciente incorporación de Historias de Tierra Santa, son ahora siete (7) los libros que ya están disponibles en formato PDF para ser descargados gratuitamente en un E.book, tableta, disco rígido o cualquier otro sistema de almacenamiento. Se trata de dos ensayos, dos novelas y tres libros de cuentos. Son los siguientes:


Ensayo sobre la doctrina liberal. Este libro fue editado en 1986 y actualmente se halla agotado. Describe los fundamentos de la economía de mercado y expone minuciosamente la moderna teoría subjetiva del valor. Cuenta con una vasta bibliografía.















El error de los intelectuales. Ensayo sobre el "síndrome izquierdoso", el mito del "neoliberalismo", la incultura como proyecto nacional, el deber moral de acabar con la pobreza, y las utopías de la Iglesia en materia económica.
Marplateros  Novela de autoficción. Escrita en tono coloquial, cruda y provocadora, todo lo narrado es verdad, con excepción de los embustes.





Las mandrágoras han dado olor. Novela de la era "menemista".Esta novela les puede deparar alguna sorpresa. Fue escrita durante 1989 y están reflejados todos los acontecimientos políticos que se produjeron en ese año caracterizado por el intento de Menem de conseguir una segunda reelección. Contiene fuerte erotismo y cuestionamientos teológicos.


La pensionista (cuentos)Son en total ocho historias unidas sutilmente por una temática similar en la que predominan fuertes componentes psicológicos encadenados a situaciones fronterizas entre la realidad y la exaltación fantástica, y en donde lo no dicho es más importante que lo que se lee. 
Cada uno de estos relatos contiene los elementos que la crítica atribuye a los ejemplos clásicos del género: Intensidad, predominio narrativo y finales indesperados. Sin embargo, pese a sus estructuras clásicas, los dos últimos cuentos de la serie: "Una ilusión de ultratumba" y "La mujer de los ojos tornadizos", son experimentales y han sido diseñados como cuentos dentro de otros cuentos (el autor emplea, incluso, el recurso de la diferenciación tipográfica) con un efecto estético de polifonía narrativa, que lleva al lector de sorpresa en sorpresa, lo atrapa, lo desorienta y lo conduce hasta un presentido desenlace que se insinúa pero que se desdice y contradice al mismo tiempo. Estas nebulosidades están siempre a un paso de los delirios y sobreexcitaciones desbordadas que el lector quiere y no quiere trasponer.


No confíes en tu biblioteca (Cuentos)

Se trata de un libro de cuentos cuyo título encierra el enigma del primero de ellos: No confíes en tu biblioteca. El autor los denominó “Cuentos en poliedro”, y explica el porqué en su prólogo: “Poliedro es un cuerpo sólido terminado en muchas caras. Una imagen aceptable, creo, para explicar un libro que asocia formas narrativas tan disímiles como el cuento fantástico, la ciencia ficción y la novela infantil.


Historias de Tierra Santa   (Cuentos)

Un judío erudito del siglo I, profundo estudioso de la filosofía y las ciencias de Grecia y Egipto, intenta salvar a Jesús de morir en la cruz. No creé que sea el Mesías, pero admira y respeta a ese hombre extraordinario amado y seguido por multitudes de enfermos y desheredados. Cuando Jesús es arrestado intercede ante el propio Pilatos y llega a poner en marcha un audaz plan de rescate que logra inicialmente su objetivo, aunque algo inexplicable sucede finalmente.
A un cura franciscano joven le diagnostican una enfermedad terminal. Pide ser trasladado a Tierra Santa para pasar allí sus últimos días. Está tan abatido que comienza a perder la fe. Se siente solo y desamparado. Pero en una de las misas que oficia en Nazaret suena sorpresivamente su propio celular…
Una estudiante judía es violada en Tel Aviv y queda embarazada. Una congregación de monjas católicas la asiste para que no interrumpa el embarazo. Nace un niño que es dado en adopción sin que su madre lo vea. La joven se reintegra a su vida normal. Pasan más de veinte años y un día el hijo al que no quiso abortar se presenta ante ella. Se muestra afectuoso y agradecido. Ella lo recibe emocionada. Pero las cosas toman un giro inesperado.
Un profesor argentino, investigador de Historia religiosa, quiere averiguar si es verdad, como dice una leyenda, que Adolfo Hitler se confesó con un sacerdote católico antes de suicidarse. Va primero a Israel y después a Roma para reunir pruebas sobre ese acontecimiento histórico jamás demostrado. Mientras sigue con ansiedad una pista que lo va llevando a un gran descubrimiento, se espanta al verse a sí mismo capaz de cualquier indignidad con tal de obtener lo que apasionadamente se propone. Logra apoderarse de un documento único: un cuaderno manuscrito en el que el supuesto confesor escribió detalladamente la confesión de Hitler. Pero hay fuerzas oscuras que se movilizan detrás de ese cuaderno y el investigador debe afrontar graves riesgos y consecuencias. Finalmente el azar y su tenacidad lo conducen a un sorprendente y terrible descubrimiento.

Estos son algunos de los temas desarrollados en forma de narraciones en este volumen. Dos de los cuentos están ambientados en la época de Cristo; los otros transcurren en la actualidad. Dos cuentos son largos, los otros, cortos. Todos están relacionados con el cristianismo, la fe y la condición humanas, tan propensa a las debilidades y contradicciones.


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